La indecisión es algo que no soporto. Odio cuando alguien se lee la carta del Vips tres veces antes de decidirse, sobre todo cuando todos sabemos que se va a pedir lo de siempre. Me supera que el copiloto no sepa guiarte. Me siento incómoda cuando hago una pregunta y tengo que esperar para que me respondan. Me desespera ir de compras con alguien y que se pase tres horas en el probador para verse desde todos los ángulos la única prenda con la que entró. Los probadores están hechos a propósito con poca luz y espejos extraños que hacen que todo te siente bien, asúmelo, y asume que cuando llegues a casa y te quede como el culo te va a dar pereza volver a devolverlo.
Me gusta tener las cosas claras, eso es indudable. En mi vida he seguido casi siempre mis instintos, he tomado decisiones y las he acatado sin dudar, porque sabía que era la decisión correcta. Así ha sido en tantos momentos distintos de mi vida que no puedo pararme a pensarlos ahora.
Y sin embargo, últimamente voy en contra de todos mis principios. Hace mucho, mucho tiempo que tomé una decisión respecto a ti, y todo fue bien hasta que llegó el momento de seguir por el camino elegido. Lo tomé, si, pero la duda quedó, y no he sido capaz de convencerme ni de seguir con el camino que elegí ni de cambiar de opinión. El problema es que no debería tener que convencerme de estas cosas.
Mi refugio siempre ha sido la música, y busco respuestas en las canciones que me rodean, nuevas y viejas, y no hacen más que confundirme aún más, me siento como la cuerda de un tug-a-war en el que nunca pedí participar. Pero no puedo evitar lo que provocas en mi, y por mucho join que hago, ya no se qué hacer para parar los putos threads concurrentes de mi cabeza.

Yo tambien odio la vida ultimamente T_T
ResponderSuprimirY cuando no encuentres respuestas en las canciones que conoces, invéntate tu propia canción. Siempre sonará bien.
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